El coaching es un proceso que permite poner de manifiesto el potencial de una persona, para así poder introducir mejoras en distintos ámbitos de su vida (profesional y/o personal).
Cuando el coaching abarca la esfera personal de nuestras vidas supone ese resorte que a veces necesitamos para avanzar en un momento determinado. Alguien que nos escuche y nos haga ver nuestra valia, que nos ayude a creer en nosotros mismos, de forma que desarrolle nuestra creencia de vernos capaces de conseguir aquello que nos propongamos. En definitiva, alguien que nos haga activar todos los mecanismos, recursos y herramientas para alcanzarlos.
A veces son nuestras propias creencias las que nos limitan, las que nos impiden que nos demos permiso para disfrutar o cambiar. Puede que simplemente pensemos que ya estamos bien, aunque en nuestro subconsciente una pequeña vocecita nos diga que algo no va bien.
El coaching pretende romper esas limitaciones. En este artículo nos adentramos un poco más en el significado que esta afirmación tiene.
El Coaching es un proceso de acompañamiento a la persona cliente (coachee) para descubrir todo su potencial y ayudarle a que encuentre las respuestas a sus preguntas. El coach nunca juzga, critica, o pone limitaciones, sino que ayuda a romperlas.
El trato del coach siempre se basa en el respeto hacia el cliente. El propósito es hacer resurgir el potencial que está escondido dentro de él, que no se atreve a salir precisamente por el qué dirán o simplemente, porque piensa que es un rol más cómodo y aceptado por el entorno habitual, donde lo desconocido es prácticamente inexistente.
Nuestras limitaciones, ya sea por experiencias previas o por juicios que nos han realizado a lo largo de nuestra vida, hacen que aunque potencialmente podamos llegar hasta M de Meta, nos quedemos en la B de Bloqueo. Como superar esos límites es uno de los retos más importantes:
El primer paso para superarlos es identificar qué creencias limitadoras nos están impidiendo obtener nuestros objetivos e identificar, donde pudo iniciarse o generarse esa limitación.
Por ejemplo: “Mi padre siempre me decía que si no estudiaba, nunca llegaría a ser nadie” o “Tuve un profesor que me decía que era un gandul y un vago”.
Estas afirmaciones, aparentemente inocentes, pueden convertirse en nuestra propia limitación al creer en ellas e interiorizarlas, hasta tal punto que pasen a convertirse en una parte más de nosotros mismos.
Blair Singer, coach de Robert Kiyosaki, autor del best seller “Padre Rico Padre Pobre” y fundador SalesPartners Worldwide compañía que ofrece consultoría en ventas y liderazgo a empresas de todo el mundo, llama “vocecitas” a esas voces de nuestra mente que nos hablan y nos presentan esas afirmaciones limitadoras (puede que provengan de nuestros propios padres o de alguna persona que haya tenido una gran influencia en nuestra vida). Esas “vocecitas” son las que nos pueden paralizar y crear bloqueos.
Se trata de pensar a quien escuchamos en nuestra mente y qué nos dice, sobretodo en esos momentos en los que nos frena a hacer algo que realmente queremos hacer o cuando nos lleva a hacer algo que no queremos hacer. ¿Qué obtenemos actuando o no actuando?, en PNL (Programación neurolinguística) una de sus presuposiciones dice que “todo comportamiento o sentimiento que uno tiene, por muy ridículo o extraño que parezca, siempre posee algún propósito positivo, importante y útil”.
El coach acompaña en este camino de descubrimiento hacia nuevas creencias y comportamientos que contribuirán a conseguir los objetivos.